EL LABERINTO DE LOU ZHE.

En la región central de China, en la era la dinastía Qin existía un emperador poderoso que le encargó al hechicero del imperio en un laberinto especial, un laberinto mágico. El intrincado camino constaba de infinitos vericuetos, pasadizos, callejones sin salida y calles largas que conducían constantemente a dos caminos, haciendo la elección de dicha bifurcación casi una cuestión sistemática. Todos las vías eran cercadas por ligustros altos bañados con polvos de esencia de dragón que transformaba los colores de los muros vegetales al atardecer, pasar por un lugar no significaba conocerlo, ya que al día siguiente parecía otro totalmente diferente.

Solo algunos caminos salían a espacios verdes, con fuentes y bancos para que el visitante pueda descansar. Pequeños respiros para mantener con vida a los aventureros. La adrenalina recorría los cuerpos de los hombres en todo momento, el sentimiento de desorientación constante se le sumaba la deambulación de un dragón pequeño, del tamaño de un perro grande que lanzaba llamas por sus fauces, muchos hombres perecieron solo por los alaridos de esta bestia y el temor a ser alcanzados.

Unos pocos pudieron encontrar la salida, fueron premiados por la sociedad y por el rey, pero muchas veces eran introducidos nuevamente a los empujones para demostrar que tan héroes eran.

Un joven agricultor de la ciudad de Xue se atrevió a ingresar pese a las advertencias de su padre. El muchacho nunca fue encontrado, pero dejó una nota por un callejón en el sector oeste del laberinto:

“El laberinto como tal no difiere de los demás, los lugares que cambian de color son solo trucos que profesan alegorías de nuestra propia vida, si uno vuelve a los lugares que antes a pasado encontrará que lo que es no lo es más por que uno tampoco es el mismo. Las lunas y las estrellas no difieren de dentro o fuera del laberinto, solo el estado de ánimo realiza la metamorfosis interna.

Respecto al dragón debo decir que no hay registro de que haya matado a nadie, la gente sola ha muerto por sus propios miedos, que los paralizan, los enferman y luego silenciosamente los matan.

La magia se desarrolla en nuestro interior, el mago es solo un ilusionista, un arquitecto constructor de piezas inertes y el rey un dueño macabro de los destinos”

El joven fue buscado por aquel emperador para darle muerte, pero como se ha dicho, jamás apareció.

Esta historia prohibida sublevó al pueblo.

Anuncios

Autor: faloymunoz

NADA QUE COMENTAR QUE SEA DE INTERES PUBLICO

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s